moo is missing

I can't explain myself because I'm not myself, you see

El sujeto enamorado agarra el corazón y lo deja en manos de otro que capaz se lo olvida en cualquier esquina. Cuando una persona está enamorada, sus emociones y su dicha dependen de otro, entonces está muy vulnerable.

—Alejandro Dolina

Crecer es aprender a despedirse. El día que te das cuenta de que crecer va a significar despedirse de personas, situaciones, emociones, memorias, ilusiones e incluso amigos que se supone iban a estar para toda la vida. El día que ves que crecer significa conocer cada día más gente que ya murió.El día que te das cuenta que te despides mejor que hace un año. Que ya no te sorprende que la gente desaparezca de tu vida. Ese día estás aprendiendo a decir adiós, ese día estás creciendo.

Risto Mejide  (via viensavecmoiviens)

(via contandocoincidencias)

Ay, qué lástima que ya no hagan mezcal Los Suicidas, qué lástima que pase el tiempo, ¿verdad?, qué lastima que nos muramos y nos hagamos viejos y que las cosas buenas se vayan alejando de nosotros al galope.

—Roberto Bolaño - Los Detectives Salvajes  (via atadoamilenguaje)

(Source: voydemoderno, via atadoamilenguaje)

You’re born alone and you die alone and this world just drops a bunch of rules on top of you to make you forget those facts. But I never forget. I’m living like there’s no tomorrow, because there isn’t one.

—Don Draper

I have a life and it goes only one way: forward

—Don Draper

Manos crispadas me confinan al exilio.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda.

—Alejandra Pizarnik

Después de todo, ¿qué crees que es la sinceridad? ¿Que yo te diga lo que te gusta y vos me digas lo que me revienta? Cuidado con la palabrita. La sinceridad (cuando es sincera, porque también hay una sinceridad falluta) siempre nos llevará a odiarnos un poco.

—Mario Benedetti - La lluvia y los hongos.

De pronto me arrepentí de haber llegado a esos extremos, con mi costumbre de analizar indefinidamente hechos y palabras.

—Ernesto Sábato.

—Agarra el plato y tíralo al suelo.
—Listo.
—¿Se rompió?
—Sí.
—Ahora pídele perdón.
—Perdón.
—¿Volvió a estar como antes?
—No.
—¿Entendiste?